Fidelidad

Elementary ha conseguido algo muy destacable. No sé exactamente cómo, pero ha conseguido, siendo coetánea y estando a la ENORME sombra de Sherlock, ser una serie muy buena por sus propios méritos y destacar dentro de su propio género.

No es que hoy vaya a hablar sobre Elementary (aunque eso sí me apetecía decirlo), es que últimamente me viene a la cabeza especialmente a menudo una de sus escenas, porque me siento muy identificado con Sherlock en ella. Solo que él es inmensamente más inteligente y se expresa mejor. También es verdad que es un personaje ficticio.

Os pongo en situación. Sherlock Holmes y Kitty Winter trabajaban juntos como detectives. Se llevaban más que bien. Se entendían. Se compenetraban. Disfrutaban trabajando juntos.

Parecían amigos de verdad.

Casi eran familia.

Se salvaron el uno al otro.

Pero un día Kitty desapareció para reaparecer en la vida de Sherlock dos años después. Y después de ver los grandes cambios que sufrió la vida de Kitty durante su ausencia (entre ellos un hijo llamado Archie) y que la reaparición es meramente por interés, Sherlock se da cuenta de que, aunque él se preocupaba de verdad por la vida de su excompañera más allá del trabajo, lo que recibe a cambio no parece muy digno. Y cualquier relación es un camino de dos direcciones.

Hacia el final del episodio hay otra gran escena en la que se reconcilian. Es una de las cosas que diferencian ficción y realidad.

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