Septiembre era de: Ace Attorney

Como podríais ver si entrárais al blog, la imagen de septiembre corresponde a Phoenix Wright: Ace Attorney – Spirit of Justice, el kilométrico título de la ya sexta entrega de la saga. Y está en el calendario porque le estaba dando bastante fuerte al juego a esas alturas del año pasado. Y me estaba flipando.

Pero el caso es que empiezo a escribir esto a día 27 y no le haría justicia al juego si escribo en los ratos de aquí a fin de mes. Así que en vez de hablar del juego voy a hablar del anime de Ace Attorney, que también es del año pasado y que, aunque moderadamente, también mola, por mucho que digan. Ya escribiré sobre el juego. O no. Ya veremos. A saber ahí.

La historia de Ace Attorney

Phoenix Wright es un abogado novato que comienza a trabajar en el bufete Fey & Co., regentado por su mentora Mia Fey, abogada de renombre.

Y poco más puedo decir sin caer en spoilers. A través de juicios (normalmente por asesinato) y acompañado por/enfrentado a personajes que chorrean carisma, Phoenix va desenvolviendo una trama corrupta que llega hasta la cima del estamento judicial.

Más cosas

Ace Attorney es una de mis sagas de videojuegos favoritas, probablemente la segunda tras Monkey Island, casi nada. Los juegos desprenden diversión a raudales, con personajes con los que da gusto estar (o a los que da gusto odiar, si se tercia) e historias maravillosamente hiladas, sin escatimar tampoco, ni mucho menos, los momentos graves y duros.

Siempre me había sorprendido que no tuviera adaptación a anime, ya fuera en forma de serie o película. Y todavía me sorprendió más cuando la primera adaptación de este tipo… fue una película de acción real del mismísimo Takashi Miike que oye, dentro de lo raro y lo ridículo (puede que sea demasiado fiel visualmente), no está nada mal. Esta película, por cierto, está editada en España por Selecta Visión.

Pero yo echaba en falta un anime. Me parecía que la saga lo pedía a gritos. Pensaba que funcionaría perfectísimamente. Y finalmente llegó… para funcionar “solo” bastante bien.

A mucha gente no le gustó el anime, pero yo soy muy abierto en lo que a adaptaciones se refiere, a las variaciones de una misma historia. Soy muy consciente de que no puede ser exactamente igual un videojuego que un anime. Como tampoco pueden ser iguales un libro y su adaptación en película. Son medios distintos, con sus pros y sus contras. Con sus limitaciones, con sus ritmos.

También opino que, por muchas versiones que haya de algo, el original siempre estará ahí. Nadie “se va a cargar” el original. Y, por qué no decirlo, también me gusta ver qué cambios introduce la gente en su particular visión de una historia. Cuando vea la Death Note de Netflix decidiré si me gusta o no, pero ni un segundo antes. Y aún en el caso de que no me guste, seguiré defendiendo su derecho a existir. No a todos nos va a gustar lo mismo de la misma manera. Es guay ver lo diferente. Y mola, dentro de unos límites de calidad, ver a dónde lleva una persona la idea de otra.

Pero en fin, al lío. El anime de Ace Attorney adapta los dos primeros juegos de la saga en 24 episodios. Eso son unas 9 horas, que es menos de lo que se tarda en pasarse uno de los juegos. El ritmo, por tanto, es alto. No sé si tanto como para que alguien que no conozca la historia se pierda, pero sí, es alto. Y por tanto, unas cosas pasan rápido, otras (muchas) se obvian y algunas deducciones parecen más inspiraciones divinas que otra cosa. Pero no es algo grave. No es nada que no le pase a animes adaptados de videojuego de renombre como Steins;Gate o cualquiera de la franquicia Fate. Se adaptan las cosas para que funcionen mejor (o esa es la intención) como serie de televisión. ¡Es normal! Además, tras la historia de la adaptación está el creador de la saga, Shu Takumi, así que, si bien no todo es exactamente igual, hay unas garantías detrás.

El anime se toma también la licencia no solo de añadir pequeñas escenas inéditas de la vida cotidiana de los protagonistas, sino también de dedicar un capítulo a un importante episodio de las vidas de unos jovencitos Phoenix, Miles y Larry que es muy importante para la historia que cuentan los juegos, pero al que nunca antes se le había dedicado una exploración en profundidad.

Otro punto de discordia es la animación. Cierto es que a veces es demasiado estática, que otras veces es poco fluida con los movimientos y que otras es inconsistente con el parecido de las caras pero, de nuevo, no es algo gravísimo, porque por lo general cumple, es bonita y tiene buen colorido y sombreado. No está ni cerca de lo mejor ni cerca de lo peor que yo haya visto. Y un detalle que me pareció muy chulo es que en muchos momentos la animación de los personajes copia los sprites de los juegos, esos que tan bien conocemos los que los disfrutamos.

Así que nada, lo considero un anime más que decente, aunque sin duda podría haber sido mejor, sobre todo técnicamente.

Y fin

El anime de Ace Attorney se puede ver legalmente en España a través de Crunchyroll (en V.O. subtitulada). Si no sabéis nada de la saga, dadle una oportunidad y a ver qué tal (aunque recomendaría pasarse antes los juegos, la verdad); si ya sois fans, yo os recomendaría que no os lo perdiérais, manteniendo unas expectativas moderadas y sabiendo que, aunque por lo general sí, no todo es igual que en los juegos. Yo creo que vale la pena repasar de esta manera las primeras aventuras de Phoenix y Maya.

Os dejo con el bonito primer ending:

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