Nemurubaka: Historias de una rockera a la deriva y una tonta durmiendo

Buscad a vuestra gente rara-pero-con-raro-bueno

Ruka Kujirai y Yumi Iris son dos amigas que comparten piso en una residencia femenina de un campus universitario. Mientras tratan de sobrellevar el día a día como buenamente pueden con sus escasos ingresos, las dos empiezan a notar el peso de las reglas de la sociedad y se enfrentan al grueso muro que separa sus yoes adolescentes de las adultas ¿de provecho? en las que se convertirán.

Y se enfrentan de manera distinta, claro, porque son personas muy distintas, aunque se complementan y entienden muy bien y hay muy buena química entre ellas cuando pasan el rato juntas. Ruka trata de alcanzar el éxito en el ridículamente difícil mundo de la música punk con su grupo de barrio Peat Moth y por lo general vive con el espíritu furioso y apático sobre la vida que este típo de música representa. Mientras tanto, Yumi, menos lanzada y más con los pies en el suelo, tiene un trabajo temporal que no le llena en absoluto (donde tiene que lidiar, además, con un compañero totalmente idiota de los que se hacen el interesante) y se encuentra totalmente perdida y sin ambición, viviendo la vida más en modo espectador que de otra forma.

Mientras Ruka trabaja por abrir un boquete por el que pasar a través de su muro particular, de repente aparece una puerta en el mismo que le genera un mar de dudas. Una oportunidad única ante la que tendrá que decidir si tomar un camino fácil y preparado o seguir siendo fiel a sí misma y a lo que de verdad le hace feliz.

¿No os recuerda este tío a alguien de vuestra vida real? ¡A mí sí!
La portada del tomo

Nemurubaka, aparte de ser el título de una canción muy especial de Peat Moth, es un conjunto de historias sencillas sobre sentimientos complejos. Pero no es un viaje a cara de perro, ya que el autor (Masakazu Ishiguro, debutante en España con este tomo) consigue que, aunque corto, sea además ameno y agradable, a través de varios capítulos en plan “vida cotidiana”, por lo general autoconclusivos, que, de fondo e hilando detalles entre ellos, llevan a crear una historia sobre la importancia de ser uno/a mismo/a que continuará en nuestras cabezas cuando no nos queden más páginas que leer.

Este tomo único, editado en España de manera impecable por Letrablanka (que se estrena de esta manera en la edición de manga), es de esos que a veces compro casi a ciegas por mero impulso. Me llamaron la atención las protagonistas en la portada y el agradable estilo del dibujo y, leyendo la sinopsis, vi una historia potencialmente interesante que además contenía temática musical, que me vuelve loco, así que fue un trato hecho en el momento. Y resultó ser muy bueno.

Este tomo único tiene lo que parece ser un spin-off o historia relacionada en otro tomo único también editado en nuestro país por Letrablanka: Kyoko y Papá, que ya lo tengo esperando en la cola de lectura.

Os dejo con alguna imagen más:

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