Enero es de: Beautiful Bones -Sakurako’s Investigation-

Me gusta mucho tener varios calendarios de pared en casa porque es una decoración que cambia cada mes y siempre dan otro aire a las paredes que ocupan. Este año, además, por primera vez he encargado uno con imágenes elegidas por mí y lo he hecho de los que son, seguramente, mis animes favoritos de 2016. Ojo, no de animes pertenecientes a una temporada de 2016, sino de animes que yo terminé de ver por primera vez durante el año pasado, sean originalmente del año que sean. Durante este año los voy a comentar un poco mes a mes en lo que podría ser un TOP 12 de mis animes de 2016 (SIN SPOILERS. A leer sin miedo):

Enero es de Beautiful Bones -Sakurako’s Investigation- (Sakurako-san no Ashimoto ni wa Shitai ga Umatteiru, literalmente Hay un cadáver enterrado bajo los pies de Sakurako) es una serie de la temporada de otoño de 2015 que terminé de ver el 22 de enero de 2016.

Está protagonizada por Sakurako Kujô, una detective muy seria y asocial que por medio de la observación de un escenario es capaz de deducir absolutamente de todo con una precisión extrema, mostrando además una altivez y una seguridad que en ocasiones puede resultar grosera. Vamos, que no desentona en absoluto en una categoría de detectives tipo Castle o algún Sherlock Holmes actual (ya sea de Sherlock o de Elementary), aunque la serie no da indicios de que Sakurako sea adicta a otra cosa que no sea estudiar huesos.

Sí, Sakurako tiene fijación por los huesos de cualquier tipo, tamaño o especie animal, hasta el punto de que su mayor hobby es montar esqueletos de animales que encuentra. Es una estudiosa de “las historias que cuentan” esos huesos y se apoya mucho en ellos a la hora de deducir detalles en alguno de sus casos.

También cuenta con su propio Watson, que en este caso es un chico de instituto llamado Shôtarô. La palpable diferencia de edad (Sakurako parece una mujer en sus veintitantos o incluso treintaypocos lejos ya de institutos e incluso universidades) hace de este un dúo bastante atípico y la relación entre ellos es bastante curiosa, ya que Shôtarô parece ser la única persona con la que Sakurako se siente lo bastante cómoda como para abrir un poco su habitualmente cerrada personalidad (incluso bromea con él y le chincha llamándole siempre Shônen -niño- en plan apodo) y sirve de unión con el mundo real a una investigadora que, sin él, estaría totalmente sola. También se da en ocasiones el típico caso de inversión de los supuestos roles, ya que Sakurako pierde toda su seriedad y se vuelve absolutamente loca como una niña pequeña que quiere algo de una juguetería cuando encuentra unos huesos que le interesan (hasta el punto de quererlos robar de la escena de un crimen) y Shôtarô es el encargado de poner cordura e intentar que ella vuelva a entrar en sus cabales. El cómo se conocieron y por qué están tan unidos es un tema recurrente en la serie, aunque se nota que solo una pequeña parte del material de origen (que actualmente se compone de ¡diez novelas!) se encuentra adaptado al anime, ya que este tema queda un poco en el aire.

La calidad de la serie la aproximaría, aunque seguramente sin llegar, a algunas como las ya mencionadas Castle o Elementary (Sherlock queda muy, muy por encima de todas ellas) e intuyo (ya que no las he visto) que tampoco desentonaría junto a otras como Bones o cualquier CSI. Por lo general son casos de asesinato, alguno de ellos bastante duro, en los que nuestro dúo de protagonistas se ve de algún modo involucrado. Eso sí, al contar tan solo con 12 episodios, la historia general de los personajes únicamente se empieza a intuir y los personajes no tienen tiempo de desarrollarse mucho más allá de sus primeras pinceladas. Lamentablemente el anime nos deja con una historia que, aunque en general es satisfactoria, finalmente deja un regusto de muy inacabada. A mí me dejó, eso sí, con ganas de más, por lo que vería con mucho gusto una (poco probable) segunda temporada y me interesarían las novelas si llegaran al menos al inglés (todavía menos probable).

Me interesé por esta serie en principio viendo sus preciosas imágenes promocionales llenas de cerezos en flor (en japonés Sakura), que hicieron que me destacara sobre todo lo demás en aquel momento. Otra imagen promocional mostraba la brillantemente detallada casa de Sakurako, de estilo occidental antiguo. El primer vídeo promocional acabó de confirmar que la vería, ya que visualmente la serie es preciosa, tiene muy buena animación, muy buena banda sonora, diseños de personajes atrayentes y en general una personalidad propia bastante bien marcada.

La serie no está licenciada en España, por lo que para verla hay que recurrir al método Guybrush.

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